
El Gobierno del presidente Donald Trump afirmó que las redadas migratorias seguirán activas en todo Estados Unidos a pesar del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que se mantiene sin financiamiento tras un estancamiento en el Congreso.
Tom Homan, el llamado “zar de la frontera”, dijo que aun cuando los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no recibirán pago, continuarían las operaciones porque la política migratoria de mano dura del gobierno sigue vigente
El Senado no logró aprobar un proyecto para financiar al DHS después de que la mayoría de los demócratas lo bloqueó por considerar que no imponía límites suficientes a las redadas y otras acciones del ICE, que han generado protestas e incluso la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis.

El cierre parcial de la DHS fue el resultado del fracaso de negociaciones presupuestarias en el Congreso y podría extenderse debido a desacuerdos internos entre republicanos sobre cómo financiar la entidad.
