
Michel Ortega Casanova fue identificado como uno de los cuatro cubanos que murieron tras el enfrentamiento entre una lancha rápida procedente de Florida y fuerzas militares cubanas en aguas cercanas a la isla.
Según reportes oficiales, la embarcación fue interceptada por autoridades cubanas, que aseguraron que el grupo a bordo abrió fuego y transportaba armamento. En el intercambio, los cuatro ocupantes fallecieron.
¿Quién era Michel Ortega?
De acuerdo con medios del exilio y organizaciones en Tampa, Florida, Ortega residía en esa ciudad y mantenía una postura abiertamente opositora al régimen cubano.
Diversas fuentes lo identificaron como miembro del Partido Republicano de Cuba (PRC), una organización política opositora con presencia entre cubanos dentro y fuera de la isla.
Personas cercanas lo describen como un hombre comprometido con la causa de la libertad de Cuba y activo en espacios políticos del exilio. No se han divulgado antecedentes penales en Estados Unidos vinculados a su nombre.

El comunicado del Partido Republicano de Cuba
Tras conocerse la noticia, el Partido Republicano de Cuba emitió un comunicado en el que se distanció de la incursión armada.
En su declaración pública, el PRC afirmó que:
- Su labor es estrictamente política.
- No organiza ni dirige acciones armadas.
- No tiene control sobre decisiones individuales de sus miembros o simpatizantes.
La organización expresó condolencias a los familiares de los fallecidos, pero dejó claro que no respalda operaciones militares ni incursiones violentas.
El comunicado buscó marcar una separación entre la estructura del partido y la acción realizada por los ocupantes de la lancha.
Homenaje del exilio en Tampa
Mientras tanto, organizaciones del exilio cubano en Estados Unidos rindieron homenaje a Ortega.
La Casa Cuba de Tampa declaró tres días de duelo y colocó sus banderas a media asta en honor a lo que calificaron como “combatientes anticastristas caídos”.
En un mensaje público, dirigentes de esa organización señalaron que la comunidad atraviesa un momento de luto por la muerte de Ortega y los demás cubanos que perdieron la vida en la operación.
Un caso que sigue generando versiones encontradas
El gobierno cubano calificó la incursión como un acto terrorista y presentó a los ocupantes de la lancha como individuos armados que intentaban ejecutar acciones violentas contra el Estado. Para La Habana, el uso de la fuerza contra las instituciones constituye terrorismo, sin matices.
Sin embargo, entre sectores del exilio y opositores al régimen, la interpretación es distinta. Muchos sostienen que Michel Ortega y los demás fallecidos actuaban convencidos de que luchaban por la libertad de Cuba, y cuestionan que se les etiquete automáticamente como terroristas.
En ese debate surge una comparación histórica inevitable: si toda acción armada contra el poder establecido es terrorismo, bajo esa misma lógica también lo serían hechos como el asalto al Cuartel Moncada o la expedición del Granma. Para críticos del régimen, la diferencia no está en el método, sino en quién controla el poder y el relato oficial.
