
Un grupo de congresistas estadounidenses pidió formalmente al Gobierno de Estados Unidos que se reactiven y profundicen las acciones judiciales contra los responsables del derribo de las avionetas de la organización Hermanos al Rescate, ocurrido en 1996.
El ataque, ejecutado por cazas de la Fuerza Aérea cubana, provocó la muerte de cuatro civiles en lo que los legisladores califican como un crimen ocurrido en espacio aéreo internacional.
La solicitud fue firmada por los congresistas Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar, Carlos A. Giménez y Nicole Malliotakis, quienes enviaron una carta a la Casa Blanca exigiendo que se avance en los procesos legales pendientes contra altos responsables del régimen cubano.

En el documento, los legisladores recuerdan que, aunque uno de los implicados fue condenado en Estados Unidos, los máximos responsables políticos y militares nunca han rendido cuentas ante la justicia.
Los congresistas subrayan que el caso no debe quedar impune y piden que Washington utilice todas las herramientas legales disponibles para llevar ante los tribunales a quienes autorizaron la operación, señalando directamente a la antigua cúpula militar encabezada por Raúl Castro.
La carta se produce en un contexto de creciente presión política sobre La Habana y de reclamos históricos de justicia por crímenes del régimen cubano que permanecen sin castigo desde hace décadas.
