
Un petrolero cargado con combustibles procedentes de Rusia se dirige hacia Cuba en lo que podría convertirse en un nuevo pulso geopolítico entre Moscú y Washington, en medio de las recientes medidas impulsadas por el presidente Donald Trump para cortar el suministro energético a la isla.
Según reportó el medio financiero Bloomberg, el buque transporta combustibles rusos y su llegada podría desafiar directamente el intento de Estados Unidos de asfixiar energéticamente a La Habana.
Crisis energética en punto crítico
De acuerdo con Bloomberg, la presión estadounidense sobre países proveedores ha provocado que varios envíos de combustible hacia Cuba se reduzcan o suspendan. México, que durante años suministró petróleo a la isla, frenó recientemente despachos tras advertencias de posibles sanciones.
La disminución de suministros ha profundizado la crisis energética cubana, marcada por apagones prolongados, afectaciones al transporte, escasez de agua y dificultades en hospitales.

Rusia entra en escena
Bloomberg señala que Rusia ha mostrado disposición a mantener apoyo energético a Cuba pese a las amenazas de sanciones adicionales por parte de Washington. El envío de este buque podría interpretarse como una señal de respaldo político y económico a La Habana.
Sin embargo, la operación también podría elevar la tensión entre Estados Unidos y Rusia, especialmente si la administración Trump decide responder con nuevas medidas comerciales o sanciones.
Un alivio temporal en medio de la crisis
Si el cargamento logra arribar sin contratiempos, representaría un alivio parcial para Cuba, cuya economía depende en gran medida de combustibles importados para sostener la generación eléctrica y los servicios básicos.
La llegada del buque ocurre en un momento en que la isla enfrenta una de sus etapas energéticas más complejas en años recientes.
