Un video grabado en La Habana ha desatado polémica en redes sociales tras mostrar un tenso intercambio entre un taxista particular y varias inspectoras que lo sancionaron por cobrar 600 pesos cubanos por un viaje.
En las imágenes se escucha a una de las funcionarias decirle al conductor: “Papi, 600 pesos está apreta’o”, mientras le reprocha el precio del servicio y le informa que será multado.
El chofer, visiblemente molesto, intenta justificar la tarifa señalando la difícil situación económica del país, el alto costo del combustible y las condiciones en que operan los transportistas privados, obligados muchas veces a subir precios para poder mantenerse trabajando.

El incidente ha generado una ola de reacciones en redes sociales, donde muchos cubanos consideran que el verdadero problema no es el precio del taxi, sino la crisis del transporte, la escasez de gasolina y el deterioro general del poder adquisitivo en la isla.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa el conflicto constante entre las autoridades y el sector privado, en un contexto marcado por inflación, falta de recursos y creciente malestar social.
