
Cuba pondrá en circulación billetes de 10.000 y 20.000 pesos cubanos a partir del miércoles 16 de septiembre de 2026. La distribución comenzará en las sucursales bancarias de La Habana y se extenderá gradualmente al resto del país, según anunció el Banco Central de Cuba (BCC).
Las nuevas denominaciones llevarán los retratos de Haydée Santamaría y Vilma Espín, respectivamente. Se suman a los billetes de 2.000 y 5.000 pesos introducidos en marzo, dentro de la actualización del efectivo que circula en la Isla.
Los billetes actuales seguirán siendo válidos
El comunicado del Banco Central aclara que esta emisión no sustituye las denominaciones existentes: todas mantienen su validez. Por tanto, el anuncio no supone que los cubanos deban cambiar sus billetes actuales por los nuevos.
El inicio en La Habana tampoco significa que estarán disponibles al mismo tiempo en todas las provincias. La institución describe una entrega gradual, sin detallar en ese comunicado el calendario de llegada a cada territorio.
Así serán los billetes de 10.000 y 20.000 pesos
El billete de 10.000 pesos combina gris y verde. En el anverso aparece Haydée Santamaría y, en el reverso, la Casa de las Américas. El de 20.000 pesos utiliza amarillo y marrón, con Vilma Espín en el frente y una escena vinculada a la Federación de Mujeres Cubanas detrás.

Ambos incluyen marca de agua, un hilo de seguridad con las siglas BCC y su valor, microimpresiones y elementos identificativos para personas con discapacidad visual. La flor nacional, la mariposa, forma parte de los dos diseños. Las imágenes oficiales reproducidas en este artículo están marcadas como “MUESTRA”.
Más valor en cada billete, sin aumentar el poder de compra
El BCC justifica la medida por la demanda de efectivo y reconoce que la economía necesita manejar sumas elevadas en un contexto de inflación. Su objetivo declarado es agilizar las operaciones y reducir los costos de transportar y gestionar el dinero.
La diferencia práctica es cuántos billetes se necesitan para reunir una cantidad: uno de 20.000 pesos equivale a veinte de 1.000. Pero esa denominación mayor no aumenta por sí sola los salarios ni permite comprar más productos con la misma suma. Para las familias, el poder de compra sigue dependiendo de sus ingresos y de los precios.
