
Una receta cubana de macarrones crujientes se convirtió en un negocio con más de 250 puntos de venta en el sur de Florida. Detrás de CODITOS está Yezmin León, una cubana conocida como “La Reina del Codito” que llevó una tradición familiar de Hialeah a los estantes de comercios de la región.
La cifra de establecimientos figura en el sitio de la marca. La historia de León volvió a difundirse este 15 de septiembre en una entrevista sobre el origen y la expansión del proyecto.
De una receta familiar a una marca
Los coditos, también conocidos en Cuba como chicharritas o chicharrones de viento, formaban parte de las reuniones de su familia desde mucho antes de existir la empresa. El negocio tomó impulso cuando su yerno, el emprendedor Rodolfo Saccoman, probó la preparación y vio posibilidades de comercializarla.
La historia que cuenta la propia compañía sitúa esas raíces en el hogar familiar de Hialeah. León aportó la receta y la experiencia de prepararla; Saccoman se incorporó al desarrollo de la marca y del negocio.

Presencia en comercios e inversión para crecer
CODITOS se vende en cadenas como Sedano’s, Presidente Supermarket y Navarro. El proyecto ha buscado crecer primero en el mercado del sur de Florida, donde la comida y las costumbres cubanas tienen una presencia cotidiana.
Una entrevista empresarial publicada en junio informó de una ronda de financiación inicial de 750.000 dólares. En aquel momento se hablaba de más de 215 puntos de venta; actualmente la compañía anuncia más de 250.
La marca comercializa una receta tradicional y otra preparada con aceite de aguacate. Para la comunidad cubana, el atractivo de la historia está también en reconocer un alimento familiar convertido en un producto con identidad propia dentro del mercado estadounidense.
