
Una investigación de medios europeos publicada este lunes 14 de septiembre vincula al profesor de baile cubano Oemis Romagoza Durruthy con el reclutamiento de latinoamericanos para operaciones de sabotaje atribuidas a la inteligencia militar rusa. Las acciones reconstruidas ocurrieron entre mayo y septiembre de 2024 en cuatro países de la Unión Europea.
El camagüeyano está buscado por Lituania. Según el reporte sobre la investigación, la novedad es la identificación de los alias empleados para captar y coordinar a los ejecutores; su papel como intermediario no demuestra que decidiera los objetivos de toda la red.
De las clases de baile al reclutamiento en redes
El trabajo original de LRT documenta que Romagoza impartía salsa y bachata en Petrozavodsk, Rusia, y relaciona sus perfiles con ofertas de empleo dirigidas a latinoamericanos. Los investigadores le atribuyen la organización de viajes, alojamientos y traslados.

En el caso lituano, el reportaje reconstruye el paso de dos cubanas por la frontera de Panemunė, desde donde viajaron en taxi hacia Šiauliai. Allí se intentó incendiar en septiembre de 2024 equipamiento destinado a Ucrania.
Qué se conoce de los procesos judiciales
La cobertura sitúa las operaciones en Polonia, República Checa, Rumanía y Lituania. Dos colombianos cumplen condenas en los casos checo y rumano, mientras otros sospechosos esperan juicio. En el proceso checo, el fiscal precisó que no quedó documentada una conexión directa del acusado con Rusia.
Romagoza no respondió a las solicitudes de comentarios de los periodistas. Rusia ha negado previamente participar en sabotajes europeos. Las fuentes consultadas no aportan pruebas de implicación de instituciones del Estado cubano; las acusaciones sitúan la coordinación en Rusia y la vinculan al GRU, su servicio de inteligencia militar.
